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¿ Quien ganaría las elecciones en Brasil ?

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La votación está programada para el próximo año, cuando se vence el mandato iniciado por Dilma Rousseff en 2012. Pero las graves acusaciones que recaen sobre el presidente Michel Temer alentaron pedidos para anticiparla.

El ex presidente de Brasil Lula da Silva lidera las intenciones de voto para los comicios presidenciales de 2018 en primera vuelta, según un sondeo divulgado este lunes por la firma Datafolha, aunque se mantiene como el posible candidato con mayor rechazo por parte de la población. 

A pesar de fuerte conmoción causada por los casos de corrupción del país, es sorpresivo encontrar que la intención de voto se destinaría sobre candidatos que con anterioridad han sido investigados o acusados posteriormente por hechos de desfalco,  enriquecimiento ilícito o adjudicación de contratos. Además de ser el ex presidente Lula quien sería el mayor receptor de votos, Datafolha también divulgó que si el juez federal Sérgio Moro, responsable del gigantesco caso de corrupción en Petrobras, se presentara a las elecciones, sería el segundo candidato más votado, con el 14% de los sufragios.

Otro escenario planteado son unas elecciones sin ningún candidato salpicado por la corrupción alrededor de Petrobras. En este caso, Marina Silva sería la candidata más votada (27%), seguida de Bolsonaro (18%) y Doria (14%). Pese a liderar las intenciones de voto, Lula también es el candidato que tiene un mayor rechazo por parte de los ciudadanos en el primer turno, con un 46%, seguido de Alckmin (34%) y Bolsonaro 30%).

En el caso de producirse una segunda vuelta, Lula ganaría ante Alckmin y Doria, obteniendo en ambos casos el 45% de los votos, por el 32% de Alckmin y el 34% de Doria. Si su rival fuera Marina Silva, los dos obtendrían el 40% de los sufragios, y perdería si el otro aspirante fuera el juez Moro (44 % contra el 42 % del ex presidente). Ya ante Bolsonaro, Lula ganaría cómodamente por 45 % a 32 %.

Lula, presidente de Brasil entre 2003 y 2010, no ha oficializado sus aspiraciones a la Presidencia, pero tampoco oculta su deseo de volver al poder, y su Partido de los Trabajadores, que fundó en 1980, ya ha declarado que lo tiene como "única opción" para las elecciones de octubre del año próximo. El ex mandatario tiene cinco causas abiertas por corrupción y obstrucción a la Justicia alrededor del caso Petrobras y según las normas electorales del país, puede ser candidato a la presidencia aún si fuera condenado en primera instancia, pero quedaría inhabilitado si alguna sentencia fuera confirmada por un tribunal superior.